domingo, 2 de marzo de 2008

La difícil defensa del consumidor

En un mundo en el que las empresas son cada vez más grandes y poderosas, que las corporaciones tienen perversos vínculos con los poderes civil, económico y militar, y con un modelo que privilegia la rentabilidad y la ganancia fácil por sobre la calidad de los productos y servicios, es decir, donde importa el fin y no los medios, la defensa del consumidor es más importante y más difícil a la vez.
Los consumidores estamos más expuestos a ser víctimas de abusos a través de publicidad engañosa y cobros usureros, sobre todo al pagar con los medios de pago plásticos (tarjetas de crédito, de casas comerciales, etc.).
Por eso me parecen importantes algunos fallos judiciales que en los últimos meses en Chile han dado señales que los tribunales y jueces desean hacer respetar el derecho de los consumidores.

Un breve resumen de estos fallos es el siguiente:
> Una empresa de estacionamientos fue condenada a indemnizar a un cliente al que le robaron la radio de su vehículo mientras lo dejó parqueado (en lugar cerrado, subterráneo y con guardias de seguridad además). La empresa dijo que había un rótulo que señalaba que cualquier daño no era de su responsabilidad, pero la Corte determinó que esos letreros no se originan en un acuerdo mutuo entre empresa y cliente, sino que es una imposición no válida como excusa.
> Una de las autopistas urbanas que existen ahora en la ciudad de Santiago fue obligada a cancelar una fuerte indemnización a una mujer que fue apiedrada mientras circulaba por ella, dejándola con gravísimas heridas, por lo que la Corte determinó que la empresa concesionaria de la autopista es responsable de mantener la seguridad para los usuarios.
> La empresa Integramédica Las Condes S.A. fue condenada a pagar indemnización a un usuario al que no se le concluyó su biopsia por daño de la máquina respectiva. La Corte señala que es obligación de la empresa darle el debido mantenimiento a las máquinas con las que se atiende a los pacientes.
> La todopoderosa COPEC, principal empresa privada de Chile, de venta de combustibles, fue condenada a indemnizar a una persona a quien le robaron sus tarjetas; sin embargo en el servicentro aceptaron el pago de gasolina con una de ellas, la de CMR Falabella (otra todopoderosa empresa del retail) sin comprobar que el comprador fuera el dueño(a) de la tarjeta ni solicitar su cédula de identidad.
> La Corte condenó a la Clínica Alemana y a un médico a indemnizar a una persona que fue víctima de negligencia médica, quien al ser operado de sinusitis crónica fue mal medicado, lo que le provocó una trombosis 'de la vena radial derecha en toda su extensión'.
> Otra todopoderosa empresa: Almacenes París, fue condenada a indemnizar a una señora que resultó herida al caer a la entrada de uno de sus locales, por estar en mal estado y no darle el debido mantenimiento.
> Recientemente, una isapre (las empresas que lucran con la salud de los trabajadores) fue condenada a financiar de por vida la hospitalización de una niña que nació con parálisis cerebral y a quien la empresa había quitado la atención excusándose en leguleyadas.

Por otra parte, la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) ha dado a conocer sus estadísticas del 2007, donde destaca el importante aumento de las denuncias contra abusos de las empresas de telefonía fija, celular y proveedores de internet, realizadas tanto ante la SUBTEL como ante SERNAC (Servicio Nacional del Consumidor). Pero además indica que en el 87% de los casos los fallos favorecen a los denunciantes.

Con todo esto los abusos no van a terminar, pero se empieza a generar poco a poco -espero- una mayor conciencia respecto al derecho que tenemos los consumidores a ser respetados, con un claro mensaje a las empresas en cuanto a la necesidad de entregar productos y servicios de calidad.

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