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viernes, 20 de junio de 2014

La crisis social que es evidente pero no se quiere ver



Los hechos ocurridos en Rio de Janeiro y en Chile el día que la selección chilena ganó a España en el mundial de Brasil, muestran claramente la degradación a la que ha llegado el acontecer social en Chile, pero que las autoridades y los medios los tratan cada uno como hechos aislados para no tener que pensar que este es un problema mayor, de convivencia, cultura y educación, que afecta a una alta proporción de la población chilena.

Chile se ha convertido en una sociedad AGRESIVA, irrespetuosa e indolente. La solidaridad solo se da cuando Don Francisco lanza la Teletón o cuando ocurre algo fuera de lo normal: un terremoto, un gran incendio, pero en la vida diaria no existe solidaridad, nadie da el asiento a las personas mayores o a señoras con guagua, sea en el metro o los buses. Aún más, cualquier veinteañero(a) ocupa sin escrúpulos los asientos indicados para personas vulnerables.

Todos los días la gente sufre agresiones y maltratos (no me refiero a actos delincuenciales como robos o asaltos), llenos de garabatos dichos de la peor manera, porque se exaltan por cualquier situación cotidiana: un empujón en Ahumada, un topón en una luz roja, un muchacho con el reggaeton a todo dar en un bus, etc.

En los últimos 25 años el chileno común ha tomado paulatinamente una actitud de superioridad respecto a todos los demás (ni decir, respecto a peruanos, bolivianos o ecuatorianos, que son discriminados cotidianamente en nuestro país) y esa actitud hace que los chilenos sean ofensivos y agresivos de la forma más desagradable y maleducada.

Por ejemplo, en todas las secciones de comentarios y chats de páginas de Internet, sean de fútbol o de noticias, los epítetos de los chilenos, escudados en un nick, son terribles. Tratan de la forma más soez a cualquier otro interviniente, y siempre con ofensas de la cintura p’abajo, mostrando esa castración sexual que se refleja en tratar al otro al menos de “maricón”, y en que los “conchetumadre”, “chúpalo” y otros similares abundan. Esto hace muy desagradable leer comentarios en páginas como espn, fox, cooperativa y muchas otras.

Pero también, todos los días en el mundo hay chilenos que “no hacen noticia”, pero son detenidos por robos, por pequeñas y grandes estafas. Porque los chilenos se creen “vivarachos”, se creen más vivos que los demás y piensan que con esa viveza, por ejemplo, se pueden meter al Maracaná a ver el partido con España. Con esa misma viveza, muchos hemos visto a chilenos arrendar casas y dejarlas de noche llena de deudas, o sin mobiliario porque los remataron. En Europa los principales lanzas son chilenos.

Todo eso hace daño a la imagen del país en sentido humano (aquí no se toca el tema comercial), daña la imagen del pueblo chileno. Imagen que ha quedado severamente dañada en Rio, porque la noticia del vandalismo en la sala de prensa del Maracaná ha sido reproducido en todos los medios del mundo. Además de otros chilenos detenidos robando en un mall de Belo Horizonte o los que falsificaban pases de la Fifa.

Chile sufre una crisis social, una “flaiterización” de la sociedad, que no nace de gente malvada que quiere hacer daño. Nace de gente que está excluida por el modelo. Excluida de buena educación, excluida de una atención oportuna de salud, excluida de buena vivienda, excluida de buenos sueldos y buenas pensiones y bombardeada por niñas flacas y rubias del barrio alto que ofrecen productos inalcanzables. Eso ha derivado en una violencia que –espero- la derecha entienda que no se reduce a los encapuchados que se mezclan en las marchas por la educación, porque esa violencia se ha expresado de la misma peor manera en una situación de “éxito y alegría” como es un triunfo deportivo, lo que demuestra que esta violencia es una explosión social y no un hecho de “cultura deportiva” ni de terroristas camuflados entre los estudiantes.

En las celebraciones del triunfo, además, hubo más de 500 buses del Transantiago dañados. ¿Es forma de celebrar? Si Chile sigue avanzando en el Mundial nos quedaremos sin buses en las calles? El sistema de transporte público santiaguino es malo o al menos deficiente, pero no se soluciona rompiendo buses ni golpeando a los choferes. Asimismo, es dramático ver cómo en algunas poblaciones los delincuentes barriales saquean los jardines infantiles donde asisten sus propios hijos, hermanos y sobrinos. Hay una degradación que no se quiere reconocer ni asumir.

Pero mientras los medios de comunicación y las autoridades (de gobierno y oposición, las élites que viven en su burbuja) sigan tratando cada uno de estos hechos como un problema específico y puntual y no miren su globalidad, la sociedad chilena seguirá cayendo en este despeñadero, en esta involución social.

viernes, 24 de agosto de 2012

Des... descaro, descriterio, desenfado, desvergüenza

Este gobierno de Sebastián Piñera está lleno de contradicciones que hacen que nadie sepa para dónde va, qué rumbo se ha trazado, cuáles son sus objetivos, excepto mantenerse en el poder. De modo simplista uno tiende a decir que cuida los intereses de los más ricos (es decir, de ellos mismos), pero como se mueve en una ineptitud sin límites, todo intento de definición se pierde en la nada de su no acción.

Sin embargo algunas cosas alcanzan a vislumbrarse en medio de esa nada:

De partida, que es un gobierno que privilegia la fuerza. La acción política hacia la sociedad la desarrolla con lógica de guerra. Como todos somos sus enemigos, se busca acallar los conflictos sociales mandando a las Fuerzas Especiales a reprimir las demandas. Así fue en Aysén, en Freirina, en las caletas pesqueras, en la Araucanía, en los colegios en toma y en las calles contra los estudiantes. La represión es la respuesta más fácil y a la vez la menos inteligente, porque muestra que no saben responder a las demandas y no tienen capacidad ni intención de dialogar.

Además, las declaraciones públicas de los personeros de gobierno solo ayudan a hacer más impresentable su rol de autoridad. Que Piñera diga que los estudiantes representan el 0,1% es una provocación; que el ministro Beyer diga que no hay lucro en la educación en Chile es una provocación; que Mañalich diga que se acabaron las listas de espera AUGE en hospitales y consultorios por "resolución administrativa" es un insulto a la gente, es tratarla de tonta.

Pero hay otro escenario: el del Ministerio del Interior y los tribunales de justicia. Al gobierno le molesta que los jueces fallen contra sus intereses en casos super politizados y mediatizados, como el caso bombas y recién en el caso Pitronello. En su lógica de guerra (o más bien dicho fascista) en Interior pretenden que todo lo que ellos llaman "terrorista" sea ratificado así por los tribunales, sin importar si las pruebas justifican ese calificativo. Hay personas que han sido estigmatizadas solo porque el gobierno acusa por la prensa, con gran impacto mediático, algo que después no pueden demostrar en tribunales. Y así van poco a poco desacreditando a la justicia quizás con qué oscuros fines.



En este descaro hay un hecho demasiado desvergozado: la semana pasada la Corte Marcial absolvió al carabinero que asesinó en agosto de 2009 al comunero mapuche Jaime Mendoza Collío en el desalojo de un fundo en la comuna de Ercilla, argumentando que disparó en defensa propia. Sin embargo, TODOS los testimonios y peritajes han demostrado que Mendoza Collío fue asesinado por la espalda. ¿Cómo puede ser que los jueces militares consideren que asesinar por la espalda es un acto de defensa propia? El cabo Miguel Jara cumplía una condena de 5 años y un día de presidio determinado por el tribunal de primera instancia, pero la Corte Marcial revocó esa resolución y volvió todo a cero. Es una sinvergüenzura, un descaro. Es indigno, descriteriado. Es un insulto a la razón.

Fotos: Villafrancia.


domingo, 10 de junio de 2012

Nos creen tontos...

"Cuando escuchamos con atención lo que dicen las personas importantes –los que aparecen en televisión– hay dos alternativas: cambiamos de canal o apagamos el aparato. Parece que nos creen tontos o nos creen idiotas. No estamos hablando de farándula, sino de política.

- Andrés Chadwick (ministro Secretario General de Gobierno, el vocero de Piñera) nos dice que la invitación a los empresarios del sector energía a La Moneda no tenía relación con la amenaza de la familia Matte de parar sus inversiones en Hidroaysén;

- Evelyn Matthei (ministra del Trabajo) dice que el proyecto de flexibilidad laboral es para paliar los efectos de la crisis económica en Europa;

- Rodrigo Hinzpeter (ministro del Interior) dice que no se puede prohibir un acto de homenaje a Pinochet;

- Harald Beyer (ministro de Educación) nos dice que la educación gratuita beneficiará a los más ricos.

Todos dicen que las instituciones funcionan.

- Felipe Larraín (ministro de Hacienda) dice que un reajuste del salario mínimo producirá desempleo;

- Laurence Golborne (ministro de Obras Públicas) dice que ahora se construirá un puente con Chiloé más barato; y,

- Pablo Longueira (ministro de Economía) nos dice que podremos estacionar gratis en los centros comerciales, etcétera.

Desde siempre los consejeros en propaganda política recomiendan “miente, miente, porque al final algo queda”. Eso es verdad, millones de personas son engañadas todos los días por los propagandistas de la derecha y los empresarios.

Hasta hace un tiempo nadie los contradecía, las voces críticas y alternativas eran apagadas o no lograban hacerse escuchar. Pero hoy la gente ha salido a la calle y no la pueden acallar. Los movimientos sociales han recuperado el espacio que dejó abandonado la Concertación.

Aún hay parlamentarios que quieren revivir “la política de los acuerdos” para hacer cambios que no cambien nada. Aún hay muchos que no comprenden que son nuevos tiempos, tiempos de construir una nueva mayoría, amplia y ciudadana. Llegó la hora de poner fin a la transición y sacarle las ataduras a la democracia chilena."

Texto tomado de Primera Página N°469, de junio de 2012.

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viernes, 1 de junio de 2012

Una derrota histórica



El Tercer Tribunal Oral en Lo Penal de Santiago ha determinado hoy que las pruebas presentadas por el Ministerio Público no eran suficientes para demostrar la participación de los seis acusados de la colocación de bombas en Santiago, absolviéndolos de todos los cargos por los que han estado detenidos desde agosto del 2010.

El Ministro del Interior de Piñera, Rodrigo Hinzpeter, se jugó por este juicio. Era su proceso emblemático, a través del cual quería demostrar que el gobierno era capaz de "derrotar al terrorismo" y ha sufrido una histórica y escandalosa derrota, que se suma al fracaso del primer juicio, cuando a estos mismos 6 imputados y 7 personas más las acusaron de "asociación ilícita terrorista", pero los jueces desestimaron la mayoría de las pruebas presentadas por la Fiscalía por repetidas e irrelevantes, por lo que el Ministerio Público debió desistirse (ver nota de octubre 2011).

El ministro Hinzpeter, junto al entonces fiscal metropolitano sur, Alejandro Peña, montaron todo un aparataje mediático y represivo para acusar a un grupo de jóvenes de ser los responsables de los bombazos.

Sin embargo, los jueces decidieron en forma unánime (3 contra 0), entre otros de los razonamientos de su resolución, que es impresentable que los peritos no hayan podido determinar si lo que había en una prueba era pólvora; o que los peritos no firmen sus peritajes; y, sobre todo, que el Tribunal entendió con claridad -a través de las pruebas absurdas presentadas por la Fiscalía- que hay un grupo de personas que han sido perseguidas solo por su pensamiento y no por su accionar.

Un auditor de Radio Cooperativa escribió: "...puchas, recuerdo bien cuando comenzó todo esto; me despertaron los helicópteros que sobrevolaban el sector (vivo en Stgo. Centro), me acerqué al lugar -estaba acordonado y parecía una guerra- y claro, habían dado con los chicos de la Sacco y Vanzetti, en Sto. Dgo. Era un dispositivo millonario y de terror, como sólo actúan los Estados de Terror... Siempre supe y me adscribí a que todo era un montaje, un pésimo y burdo montaje..., matonezco y gangsteril... Ahora es tiempo de callar y que renuncie el que tenga alguna decencia (imposible lo veo)."

Lo cierto es que las bombas fueron colocadas y estallaron. Eso es un hecho real, que se debe investigar en forma seria y profesional, y no con operaciones mediáticas que buscan obtener fines políticos baratos, como se hizo con este montaje promovido por el ministro del Interior.



Hinzpeter y el ex-fiscal Peña, hoy funcionario del Ministerio del Interior -casualmente-, son los grandes responsables de esta estruendosa derrota que ha sufrido el gobierno en los tribunales de justicia.

domingo, 23 de octubre de 2011

Los cuicos contra los flaites

La situación vivida en Chile el domingo anterior es a lo menos ignominiosa. La policía cercó los barrios de los ricos para protegerlos y evitar que las hordas de pobres lleguen al estadio del equipo de los ricos, por el miedo a los supuestos saqueos, apedreos, robos y, quizás, malos olores, malas palabras y gritos poco agradables a sus bien cuidados oídos.

Esto, que está dicho con un tono un poco burlesco es de verdad dramático, en tanto demuestra cómo se vive y siente en Chile la discriminación de clases. A diferencia de otros países, en que la discriminación es racial (la sufre la población negra y los indígenas, principalmente) o religiosa (contra los musulmanes sobre todo), en Chile la discriminación ha sido siempre por clases sociales. Los miembros de la oligarquía, la gente con buenos apellidos, los que detentan el poder económico y se sienten patriarcas del destino del país, discriminan al resto y lo han hecho toda la vida.

Los ricos tienen sus sistemas de salud (las isapres y las clínicas caras), sus sistemas previsionales (las afp, los seguros), sus ghettos de residencia (Las Condes, Vitacura, Lo Barnechea, La Dehesa) y todo un entramado de servicios que les permiten no "contaminarse" con el resto de Chile y vivir sin necesidad de pasar de Plaza Italia p'abajo o, quizás, de Tobalaba, Escuela Militar o Pedro de Valdivia. Porque para ellos hay chilenos de primera y chilenos de segunda. Los de primera clase sumarán un millón; los otros 16 millones somos tratados como personas de segunda clase.

Ciertamente el tema de las "barras bravas" es un problema social complejo, que no se ha sabido manejar, pues hay muchos intereses involucrados, empezando por los de los dirigentes de los clubes. Ellos son los que les han dado trigo a las barras bravas y los que no permiten poner límites a sus desmanes, porque entre esos barristas se mezclan delincuentes, flaites, encapuchados y también fanáticos normales, comunes y corrientes, que se transforman en seres violentos por influjo de su entorno. Pero la solución no está en la represión, sino en un trabajo serio, de largo plazo, que provoque cambios en la cultura deportiva. En Inglaterra se logró poner fin a los desmanes de los hooligans, pero en América Latina nadie se atreve a ponerle "el cascabel al gato".

Y entre esas barras sin duda la peor es la Garra Blanca, que son de una agresividad sin medida. Pobre del que se encuentre con esos barristas en un bus por ejemplo, tiene que soportar todo tipo de violencia verbal y muchas veces la destrucción de ventanales y otros elementos solo porque a ellos les da la gana de hacer daño, porque son prepotentes y mal educados. Y ni qué decir de su estadio, que huele a agresividad y a inseguridad para todo quien no sea colocolino ("Los de Abajo" también son barristas difíciles y agresivos, pero en grados notablemente menores a los "garreros", pues no amedrentan de la misma manera a los no azules; uno puede ir tranquilo al Estadio Nacional si no se ubica el codo sur).

Pero toda esta situación que generan las barras bravas no justifica por ningún lado la represión suifrida por los colocolinos el domingo pasado, cuando querían llegar a San Carlos de Apoquindo. Me pareció indignante ver en TV como los carabineros bajaban a los jóvenes de los buses solo porque iban con camisetas del Colo o parecían ser simpatizantes de ese equipo, porque iban tranquilos y no daban argumentos para prohibirles el desplazamiento dentro de la ciudad. ¡¡Ese es un derecho!! Además, la detención por sospecha se terminó hace varios años en Chile justamente porque daba lugar a excesos, pero como ahora se estaba protegiendo a los ricos se permitió todo tipo de arbitrariedades. Una mancha más en el historial represivo de este gobierno.

Por eso también me pareció muy interesante ver cómo los colocolinos salieron a la calle ayer a reclamar contra la discrminación que sufrieron (marcha en la que un grupo de estos hinchas quiso saquear un supermercado). La conciencia sobre los derechos ciudadanos que se ha adquirido en los últimos 20 años es un hecho relevante y ellos también pueden reclamar por sus derechos conculcados.

Las excusas que da ahora Jaime Estévez (presidente de la sociedad dueña de la U. Católica) me parecen una desvergüenza. Es muy fácil seis días después decir que lamenta lo ocurrido, cuando ya se cometió la arbitrariedad. Es una desfachatez pedir disculpas ahora.

Por último, y al margen del hecho mismo, no sé para qué querían ir a San Carlos si su equipo juega tan mal. La Cato les hizo 4-0, la semana anterior La Serena también los había goleado 4-0 y antes La Calera les hizo 3-0. Eso sin considerar que la U de Conce este año les hizo 8-1 (5-1 en el Monumental y 3-0 en Collao).

Este tema tiene muchas otras aristas a considerar, pero al menos algunas ideas quería señalar, poner en discusión.

jueves, 6 de octubre de 2011

Cuando se hace mal el trabajo

La Fiscalía Metropolitana Sur se desistió de los cargos de asociación ilícita terrorista contra 13 personas detenidas desde agosto 2010, debido a que la Corte de Apelaciones de Santiago excluyó más del 70% de las pruebas que presentaría la Fiscalía en el juicio que se iba a iniciar contra los acusados, por considerarlas repetidas, irrelevantes, impertinentes y atentatorias contra las garantías constitucionales de los chilenos.

Después de años de investigación y de meses de campaña mediática desbocada, el juez Luis Avilés primero y la Corte después, debelaron la fragilidad de los elementos probatorios sobre los que se sustentaban las acusaciones. Sin lugar a dudas, es el mayor revés del nuevo sistema procesal penal, sobre todo porque el gobierno lo enarbolaba como su juicio estrella. Los fiscales y los equipos investigativos han hecho tan mal su trabajo, han quedado tan desacreditados, que la propia Fiscalía realizará un sumario interno para conocer las causas de tan sonoro fracaso jurídico.

La legítima preocupación de las autoridades y la población por la repetición de bombazos frente a bancos y otras instituciones (más de 80 en unos 5 años), llevó al Ministerio Público a encargar su investigación al fiscal Xavier Armendáriz. Dicho fiscal interrogó a casi todos los imputados y allanó sus casas, pero con los antecedentes recopilados nunca pudo detener a ninguno de los investigados.

Al asumir el nuevo gobierno, en 2010, que tenía como eslogan de campaña "la guerra contra la delincuencia", las autoridades urgieron tanto a Armendáriz para encontrar "culpables", que el fiscal renunció y el caso se entregó al fiscal metropolitano sur Alejandro Peña. Casualmente, con los mismos antecedentes que para Armendáriz eran insuficientes, Peña montó una trama, sobre la base de antecedentes circunstanciales unidos de determinada forma, y ordenó una masiva detención de implicados, delante de las cámaras de televisión, para transformar este hecho en un éxito mediático del gobierno.

Es tan evidente que el "caso bombas" se ha manejado políticamente, que en abril el fiscal Peña renunció a su cargo y pasó a trabajar directamente en el Ministerio del Interior, mostrando para la opinión pública común y corriente que Gobierno y Fiscalía estaban coludidos en este caso. Así, el ministro Hinzpeter devolvió los favores al ex-fiscal, por haber calificado rápidamente a todos los acusados de "terroristas" (sin haberlos juzgado) y aplicarles la ley antiterrorista, que claramente solo se utiliza contra la población mapuche y los anarquistas y antisistémicos.

Como bien señalaba uno de los abogados defensores, en esto hay una confusión y una regresión: "se confunde el pecado con el delito". Para el orden social actual ser anarquista, ser disidente es un pecado, ¡¡pero eso no es constitutivo de delito!! Pensar distinto no convierte a una persona en delincuente...

El juez Avilés explicó en su momento que el Ministerio Público estaba presentando pruebas de cuarta categoría y que sustentaba la acusación en sicología barata, eliminando más de 2.500 pruebas. La entonces Defensora Penal Pública señaló que la causa se llevó apresuradamente, con mucho descuido y que 7.000 elementos de prueba no tienen relevancia o no guardan relación con el hecho investigado. Incluso uno de los fiscales de la causa (Rojas) explicó que algunas pruebas se habían humedecido o deteriorado, lo que resulta por decir lo menos insólito, pues no es comprensible que la Fiscalía no proteja y conserve los elementos que supuestamente le servirán de prueba en un juicio.

Si bien hay 4 ó 5 imputados que serán juzgados por la colocación de los artefactos explosivos, el gran montaje ideado por Peña se cayó y ojalá el sumario de la Fiscalía lo ratifique, para transparencia y credibilidad del sistema.

jueves, 25 de agosto de 2011

Si los perros ladran...

Esta vez no fueron los que vociferan siempre (Hinzpeter, la sra. Matthei, los designados Carlos Larraín o la Ena, entre otros). El que ladró ahora fue el ministro Mañalich, que no tenía esa imagen de feroz.

Con una tremenda falta de criterio y absoluta falta de respeto, sobre todo pensando que es médico y autoridad, ha tenido la desfachatez de acusar a los estudiantes en huelga de hambre de mentir respecto a su ayuno de 37 días, al que pusieron término ayer miércoles. No solo arremetió contra los estudiantes, antes había llamado "asesinos" a los apoderados del liceo A-131 de Buin, con gran resonancia mediática por supuesto, acusando además a los jóvenes de estar manipulados. Y de pasada, aprovechó para atacar también al Dr. Juan Luis Castro, ex-presidente del Colegio Médico y hoy diputado.

Sin embargo, con todo lo indignante que resulta escuchar las bravuconadas del ministro de Salud, sus palabras, su "mala leche", su falta de tino, su prepotencia y autoritarismo, solo demuestran lo descolocados que están los personeros de gobierno con las movilizaciones sociales.

Como muy bien titula El Mostrador, Mañalich está apagando el fuego con combustible. La desesperación de no saber gobernar, de no saber atender las demandas sociales, no saber tratar a los estudiantes, de no ser capaces de dar respuestas, los hacen decir estupideces.

Al igual que el intendente del Bío-Bío, que declaró que son tantos los hijos que nacen fuera del matrimonio, que "esa falta de afecto de padre y madre hace que actúen con odio y resentimiento", refiriéndose a los encapuchados que causan destrozos en cada manifestación popular que se realiza en el país. Que lástima que una autoridad no sepa que la mayoría de esos niños sí tienen familias, aunque no estén legalizadas en la forma tradicional, pero sí existen.

Estas lamentables expresiones son la mejor demostración de la carencia de ideas y liderazgo del actual gobierno. Y como dijo Cervantes en boca del Quijote hace varios siglos, si los perros ladran es porque avanzamos Sancho. El movimiento social gana espacios porque la población sabe que sus demandas son justas, porque a todos nos afectan.

lunes, 22 de agosto de 2011

Chile debe ser distinto



Además del Paro Nacional de trabajadores y estudiantes, las organizaciones sociales están llamando a un gran caceroleo el martes 23 y a un inédito "paro nacional del consumo" durante las horas de atención bancaria del 24 y 25.


Es de esperar que esta jornada de movilización sea un éxito y que no se produzcan destrozos que dan pie a que los medios y el gobierno solo hablen de daños y no de la masividad del clamor ciudadano.

miércoles, 20 de julio de 2011

Sacó la voz

Sebastián Piñera sacó la voz, dio su opinión, expuso su más íntima reflexión respecto al gran tema que mueve a la sociedad chilena hoy en día, que ha sido puesto como el principal tema de discusión por los estudiantes:

"La educación es un bien de consumo" dijo en La Moneda, tal como lo repiten radios y canales de televisión, agregando además que "tiene un componente muy importante de inversión".

Para qué más. Está todo dicho. Para el Presidente, para el actual gobierno, la educación no es un derecho, es un bien de consumo.

viernes, 15 de julio de 2011

El descaro de todos los discursos

Este año y medio de gobierno piñerista ha dejado más que en evidencia el descaro con que los políticos, DE TODOS LOS SECTORES (así, con mayúsculas), interpretan todo lo que pasa. Es imposible mencionar todos esos discursos descarados, pero al menos algunos a mí me parecen absolutamente desvergozados (para no decir "sin vergüenza").

La derecha se queja amargamente de que la oposición se opone a todo . ¿Y qué hicieron ellos durante 20 años? ¡¡Oponerse a todo!! No dar nunca paso ni siquiera a las cosas más obvias y elementales y además hacer campaña a través de los medios (SUS medios) para impedir todas las iniciativas de los gobiernos de la Concertación. Todo atentaba contra el libre mercado, todo amenazaba con estatizar al país, etc., etc.
No sé cómo tiene cara ahora la derecha de reclamar porque la oposición de opone, a pesar que solo se opone la oposición, no se opone también la prensa, como fue durante 20 años.
¿Cómo puede ser posible que la Matthei, Carlos Larraín, Moreira, Coloma y miles de otros dirigentes derechistas tengan el descaro de quejarse porque la oposición obstruye sus propuestas, si es LO UNICO que ellos hicieron durante 20 años?

Pero la Concertación también hace el ridículo. Rasga vestiduras porque este gobierno va a vender el 10% de las sanitarias, siendo que ellos vendieron el 50%. ¿Cómo tienen cara de reclamar? quién va a creerles?
Rasgan vestiduras porque el aumento salarial es "poco", pero nunca Aninat, Eyzaguirre ni Velasco propusieron aumentos "dignos". En esos años la CUT y la ANEF eran los únicos que pedían un mayor aumento y su voz no tenía eco ni en gobierno ni en oposición. ¿Con qué cara los Lagos Weber o los Enríquez Ominami piden ahora mejoras salariales si cuando pudieron darlas no lo hicieron?
Los políticos concertacionistas también rasgan vestiduras por Hidroaysén y otras centrales, pero son sus mismos funcionarios de confianza quienes ahora ocupan altos cargos en esas grandes empresas. Baste recordar que Daniel Fernández, hoy máximo ejecutivo de Hidroaysén, fue jefe de ENAP, presidente del Metro y de Televisión Nacional, y nunca le faltó un buen puesto, razón más que suficiente para que ENDESA lo reclutara para encabezar el nuevo proyecto, pues garantizaba su aprobación en caso que la Concertación siguiera en el poder...

Y qué decir de la educación. El 2006 se pudo hacer la gran reforma, impulsada por los pingüinos, pero se hicieron unas tibias modificaciones. La derecha no permitió avanzar más en las reformas, pues se negaron siquiera a hablar del lucro, la municipalización y la educación pública. Pero la Concertación no tuvo la fuerza, la voluntad ni el empuje para promover reformas de fondo, como las siente la mayoría del país, esa mayoría que hoy se expresa en las calles y en las encuestas.
Pero también porque en la Concertación hay muchos que están más cercanos a la derecha en algunos temas y no les interesaba impulsar reformas que les impidieran lucrar de la misma forma que lo hacen los Lavín, Longueira, Piñera y tantos otros. Porque en la Concertación también hay accionistas de AFPs, de ISAPRES, de La Polar y de las universidades privadas.

Asimismo, de las reformas judiciales podríamos hablar un largo rato, de la ley antiterrorista, de su aplicación solo al pueblo mapuche y los anarquistas. O de la delincuencia. Según la derecha, la gran prensa y Piñera era ineficiencia de la Concertación. Ahora la delincuencia es mayor que antes, pero la prensa y los políticos ya no hablan de cifras ni de puerta giratoria, se le olvidaron esos conceptos, porque "otra cosa en con guitarra".

Esta es la triste realidad, y así... ¡¡ESTAMOS CAGADOS!!

miércoles, 15 de junio de 2011

Así es: llegar y llevar

Me sorprendí mucho hace dos años, cuando de repente apareció una agresiva campaña publicitaria de "La Polar", con un nuevo logo, más moderno y estilizado, porque me daba la impresión que pretendía meterse a competir en el mismo mercado con Falabella, Almacenes París y Ripley, siendo que esa empresa ha sido siempre un "hermano menor" de las grandes tiendas. La imagen antigua, de decenas de años, con un eslogan famoso en todo el país: "La Polar, llegar y llevar", parecía haber quedado definitivamente en el olvido.

De ahí en adelante, aumentó fuertemente la presencia de La Polar en el mercado. Apareció en algunos centros comerciales (o mall) compartiendo espacio con los grandes del retail y yo me seguía preguntando cuáles serían los acuerdos comerciales entre esas empresas. De los temas financieros y económicos no me preocupo demasiado, pero me llamó mucho la atención ese relanzamiento con tanto bombo. Me preguntaba dónde habrían encontrado inversionistas, qué les habrán dicho para convencerlos, etc.

Lo cierto es que La Polar en la práctica es la tienda de la gente de menos recursos. Y tienen asumido que ese es su nicho de mercado. Que eso significa riesgos comerciales mayores y que su "cartera vencida" (las deudas que no logran cobrar) es más alta que en todas las otras empresas del rubro.

Hasta que... el castillo de arena se derrumbó, tan rápido como había crecido. Centenares de clientes (sumaban unos tres mil pero ahora se sabe que son más de 400.000) denunciaron haber sido objeto de abusos inexcusables por parte de "La Polar", que decidió unilateralmente repactarles sus deudas, llevándolas a niveles en muchos casos inconcebibles. Los medios han mostrado muchos casos de personas que debían 300.000 pesos y luego de 10 ó 12 repactaciones no autorizadas la deuda llegó a 5 millones, por ejemplo.

Ese abuso fue denunciado hace un año al Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), quien inició la mediación. La empresa ofreció para diciembre pasado una solución a sus clientes y ante la falta de respuesta, SERNAC presentó hace unas semanas la demanda colectiva en los tribunales de justicia. Y así se destapó la estafa.

Porque el problema no es solo el abuso contra los consumidores, lo que ya es indignante por sí mismo. El otro tema grave para el sistema es la distorsión que generaron estas repactaciones en los balances e informes financieros de La Polar. Esas operaciones, se reflejaban en los libros de contabilidad como que la deuda anterior se cancelaba (disminuyendo las deudas del pasivo) y se entregaba un nuevo crédito (aumentando los valores por cobrar en el activo). Con ello la empresa parecía fuerte, rentable, los inversionistas mantenían su confianza y las acciones mantenían su valor en la Bolsa. Pero todo eso era falso, era una mentira que había partido del abuso a los clientes y que como un boomerang les ha reventado en la cara.

Mientras tanto, los organismos de control han brillado por su ausencia. Ni la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras ni la de Valores y Seguros fueron capaces de detectar los errores que escondían sus estados e informes. Pero además el ministro de Economía, Sr. Fontaine, en ese tonito bien cuico con que habla, ha tenido la desfachatez de decir que es solo "un accidente". Como si burlarse sistemáticamente de la gente durante meses sea comparable a un choque de dos automóviles.

Lo justo sería que cayeran las penas del infierno sobre La Polar, pero nada garantiza que eso ocurra. La justicia pocas veces es justa y hay la misma probabilidad que estos delincuentes de cuello y corbata salgan libres de polvo y paja y puedan seguir actuando contra la gente más humilde que confió en su "compromiso de cuotas bajas" y en la figura de Jorge Zabaleta, pero terminó como la peor de las telenovelas.

viernes, 27 de mayo de 2011

Desde la cárcel de Angol

Los cuatro comuneros mapuche condenados en Cañete a 20 y 25 años de prisión, acusados del atentado al fiscal Elgueta, cumplen hoy ya 74 días en huelga de hambre. Esta nueva acción de protesta se origina en que en el juicio que los condenó no imperó el debido proceso, al validarse únicamente la declaración de un "testigo sin rostro" presentado por el Ministerio Público en la forma que lo permite la Ley Antiterrorista.

La Corte de Apelaciones de Concepción ratificó hace dos días la absolución de los mismos comuneros en el juicio iniciado por la misma causa en los tribunales militares y la Corte Suprema debe pronunciarse en estos días sobre el recurso de nulidad al juicio de Cañete presentado por la defensa de los comuneros (ver http://wichaninfoaldia.blogspot.com/).

Los medios de comunicación no dan espacio ni minutos para que la opinión pública tenga información sobre la protesta mapuche. Los ignoran, como ignoraron durante meses la huelga de hambre del 2008 y la del 2010.

A propósito de este mismo tema, encontré recién un interesante texto de José Bengoa, del libro "La comunidad fragmentada", que por su valor humano reproduzco (en parte) a continuación:

«QUINTA CRONICA:
DESDE LA CARCEL DE ANGOL

«Hace ya unas semanas, durante el 2008, fui a la cárcel de Angol. Iba en camioneta por el camino de Santa Juana y un carabinero, con casco y chaleco protector, me hizo detener y me preguntó ¿qué anda haciendo por aquí? Lo miré con cara extraña y le dije ¿no es éste un camino público? Usted, me dijo, ¿anda trabajando o de turista? Le dije, eso no tiene por qué preguntármelo, soy un ciudadano chileno y ando por donde quiero. ¡Su carnet de identidad! me dijo con cara de malos amigos. Pero ¿por qué?, si voy a Angol, dije. ¡Ahá!, "va a visitar a los presos". El paco gordito estaba feliz consigo mismo por haber tenido razón en su sospecha. Entonces me lanzó una filípica: señor, vaya y dígale a esos mapuches "que se dejen de huevear", término duro y coloquial que en la boca de la autoridad sonaba más bien feo.

«Seguí mi camino bordeando el río Bío Bío. Sauces llorones en las orillas, las aguas que corren lentamente y un paisaje bucólico, inalterado. El gran río que durante siglos fue la frontera sur de Chile. Allí se fueron construyendo los fuertes que defendían el territorio del valle central de la "barbarie". Santa Juana, San Rosendo, Hualqui, Nacimiento, Santa Fe, son todos nombres de hoy pequeños pueblos y ayer de fuertes militares donde se acantoonaba el ejército de la frontera. (...)
«Llegué a la cárcel de Angol al mediodía. Está la nueva prisión un poco retirada de la ciudad. Nueva, bien pintada. Los alrededores, fuera de las rejas, están llenos de las ramadas del pobrerío. "Olvidaderas", como dice Pavez. Venta de sánguches y bebidas de fantasía. Una fila, cola, de personas se agolpa en la puerta. de las que uno cree que no existen en Chile. de las que solamente aparecen en la televisión en los días de temporales. Pobres de esos que hicieron famosos a los rotosos en el siglo 19. Ropas pobres, gente pobre. Pensé en las cárceles norteamericanas llenas de negros. Nadie les ha dicho a los gendarmes lo que tienen que hacer, pero un cartel decía: "Visitas a los presos comunes, lunes, miércoles y viernes. Visitas a los 'comuneros mapuches' martes y jueves". Era miércoles, me había equivocado, y estaba lleno de 'comunes'. El gendarme, apenas me vio me dijo "¿Comuneros mapuches?" Sí, le dije. No es día de visita, me respondió. No sabía, perdón. No se preocupe, pase. Ingresé a la guardia. Hay que esperar al comendante. Me senté y esperé. Estaban en colación. Pasaban los "mocitos" limpiando , sirviendo bebidas a los gendarmes, haciendo su pega. Jóvenes que los tratan con preferencia a cambio vaya a saber de qué. En eso llegó el comandante, que era comandanta. No me preguntó nada. Me hizo pasar.

«Pasé por varias rejas. Los pobres comunes compartían la visita. Unos se besaban con entusiasmo, otros compartían un sánguche. Una escena difícil de describir, más bien dramática... Chequeo de rigor, un timbre de color azul en la muñeca. Me llevaron a una sala especial. No me cupo ninguna duda de que los presos mapuches no eran comunes, eran algo diferente y los gendarmes lo sabían perfectamente. Discutir sin son o no son "presos políticos" es una simpleza abstracta. En términos empíricos, allí estaba comprobando que sí lo eran. escuchaba los gritos de la guardia. Huenchunao ¡visita! Esperé un buen tiempo hasta que apareció José. Se sorprendió. Nos dimos un abrazo largo y silencioso. Flaco como siempre o un poco más... hablamos como dos horas. Me contó de la huelga de hambre. Me preguntó por lo que pasa en otras latitudes con la cuestión indígena. De repente estábamos hablando de política y me pareció impropio en esas circunstancias. Le dije que creía que su causa era justa y agregué, imbecilmente, que a veces los mçétodos son equivocados. No me dijo nada. ¿Qué me iba a decir en esas circunstancias? Quien soy yo, me dije, para decir tamaña estupidez en este lugar. Hablamos de la defensa jurídica... Sobre los aliados, nadie. Sentí un frío en la espalda. Nos abrazamos y lo vi flaco, caminando hacia el interior de la cárcel.»

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Tomado de "La comunidad fragmentada. Nación y desigualdad en Chile". José Bengoa. Catalonia, Santiago, 2009. Págs. 129 en adelante.

sábado, 2 de abril de 2011

La iglesia de los ricos

Durante muchos años se habló de la iglesia de los pobres, de la teología de la liberación, de la opción preferencial por los pobres, sobre todo en América Latina. Grandes hombres hicieron un admirable apostolado en función de acercar a la Iglesia a los más necesitados.

Pero vino Juan Pablo II (secundado por el inquisidor Ratzinger), para derechizar por completo a la Iglesia Católica. Aprovechando la admiración y credibilidad que la mayoría de la gente le daba al Papa, poco a poco fueron fortaleciendo a los sectores más conservadores de la iglesia en cada uno de los países del mundo.

Al final, cuando Wojtyla murió, los cambios ya estaban consolidados y nadie hablaba ya de la opción por los pobres, excepto en los discursos para la televisión. Su escudero en la Congregación para la Doctrina de la Fe asumió en pleno los poderes y todo sigue tal cual lo impuso J.P.II

En Chile, se consagraron solo obispos de derecha, jóvenes en su mayoría, provenientes de los sectores más reaccionarios de la Iglesia, y tomó gran fuerza no solo el Opus Dei, sino también Los Legionarios de Cristo, grupo fundamentalista en sus principios, mucho más oligarca, aristócrata y conservador.

En este marco, no me parece casual que el escándalo de los delitos sexuales del cura Karadima ocurran en la Iglesia de los Sagrados Corazones de El Bosque, donde sus feligreses representan precisamente a lo más rancio de las familias más pudientes del país, porque el eje de decisión en la Iglesia chilena se trasladó tan rotundamente al barrio alto (mucho más que antes quiero decir) que hasta las denuncias por acciones de índole sexual provienen ahora desde los sectores altos.

Mientras, millones de chilenos "de Plaza Italia p'abajo" somos simples observadores de un espectáculo en que no tenemos arte ni parte. Las víctimas tampoco son cualquier víctima, también son "de buenas familias" y por lo tanto los defensores de Karadima no pueden ningunearlos, es un show reducido estrictamente a la "gente linda".

Y para rematar todo este denigrante espectáculo, ahora hay una Karadima mujer: la monja superiora de la Ursulinas también ha sido acusada de delitos sexuales cometidos contra alumnas de ese exclusivo "colegio de señoritas" de Vitacura. La iglesia de los ricos es hoy la única voz de la iglesia católica, hasta para mostrar los bajos instintos.

viernes, 18 de febrero de 2011

Todo vale, los valores no existen

Bochornoso el espectáculo dado por el gobierno y sus partidos a propósito de los actos de la intendenta del Bío-Bío Jacqueline van Rysselberghe.
Sus dichos son absolutamente claros: informa a los pobladores que han engañado al gobierno, porque en Santiago no conocen lo que pasa allá y no se darán cuenta que todos no son damnificados del terremoto. Es su voz, nadie lo ha desmentido, pero la derecha borró con el codo lo que alardeó durante 20 años.

Buscaron la excusa de decir que no había delito, pero la intención de engañar existe, textualmente, y al ratificar a la Intendenta en su cargo el mensaje del gobierno es que los funcionarios del Estado pueden inventar cuentos, engañar a otras autoridades, pues la ética pública y los valores importan solo cuando me conviene y no importan cuando las transgreden mis amigos(as). A lo más se pueden considerar repudiables y calificarlas de "declaraciones desafortunadas".

lunes, 17 de enero de 2011

Reguleque, vale callampa

A un año de que Tatán ganara la segunda vuelta presidencial, se pueden usar las palabras de sus propios personeros para definir lo que ha sido la gestión de gobierno. La administración Piñera es como un barco con capitán pero sin destino, porque pareciera no ir a ninguna parte y de lo único que se han preocupado es de hiperventilar al gerente general.

La "nueva forma de gobernar" hasta ahora se traduce en nombrar a gente con cero experiencia política para desempeñar cargos netamente políticos, como son los ministerios por ejemplo. Y parece que Piraña se ha dado cuenta, pues ahora ha nombrado a Allamand y a la Matthei, que ellos sí son verdaderos "animales políticos", en Defensa y Trabajo.

En diez meses no se ha avanzado en la reconstrucción y por lo tanto no se le ha dado respuesta a los daminificados; tampoco hay leyes que le den un sello al gobierno, nada importante. Incluso los agricultores, específicamente los trigueros, todos empresarios desde siempre derechistas, que se la jugaron por Piñera desde varios años antes (haciendo grandes actos políticos en la medialuna de San Carlos contra Lagos y Bachelet por ejemplo), ahora protestan porque no les ha cumplido los compromisos que asumió con ellos y ni siquiera les concede una entrevista.

En este gobierno todo ha sido REGULEQUE, expresión con la que calificó su sueldo la señora Ossandón, que "solo" ganaba 3 millones 700 mil pesos mensuales (aprox. 7.500 dólares por mes). La misma funcionaria del Opus Dei que hizo poner una virgen a la entrada de la Junji (Junta Nacional de Jardines Infantiles) y que dijo que las mamás se retrasan en retirar a sus hijos de los jardines porque se van a tomar café con las amigas... ¡¡qué estupidez, qué ignorancia!!

Pero ese no es el único aporte de estos altos funcionarios de "excelencia". También podemos definir la gestión de gobierno con las palabras del ministro de Defensa Jaime Ravinet: VALE CALLAMPA, a propósito de un puente mecano aparentemente comprado con sobreprecio. Este personaje, tránsfuga y oportunista (utilizado por la derecha igual que Fernando Flores y Jorge Schaulsohn), no encontró nada mejor que decir que la Ley de Transparencia por la que tanto cacareó antes la derecha no regía en su Ministerio y que las Fuerzas Armadas podían comprar sin rendir cuentas a nadie so pena de no salir a colaborar con la sociedad en casos de emergencia. ¡¡Qué declaración más desatinada y dictatorial!!

Estas son también las contradicciones: la derecha y sus medios de comunicación pedían transparencia en la gestión pública pero uno de sus ministros la niega; la derecha armó gran escándalo hace poco más de un año, cuando la Presidenta nombró a la diputada Carolina Tohá como ministra, diciendo que se torcía la voluntad popular expresada en las urnas. Resulta que ahora Piñera nombra ministros a dos senadores y eso nadie lo censura, esta vez no se tuerce la voluntad popular, jajaja.

Lo único importante de estos diez meses de gobierno fue el rescate de los mineros. Una operación exitosa al más alto nivel. Es lo que cualquier gobierno debiera haber hecho y su éxito se sustenta fundamentalmente en los hombros de los equipos profesionales de Codelco que encabezaron la parte técnica del rescate. Ciertamente el gobierno actuó con eficiencia y rapidez para resolver cada una de las demandas técnicas, pero fueron Sougarret y su equipo los verdaderos gestores del éxito, que la población ha personificado en el ministro Golborne.
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Ahora Golborne tiene un nuevo desafío: fue designado también ministro de Energía, para enfrentar la protesta popular de los magallánicos ante el alza del precio del gas. Como ha sido reiterativo, al gobierno le falta manejo político y los problemas le quedan grandes, por lo que siempre terminan en algo mayor de lo que eran en un principio. Veremos si Golborne puede. Yo creo que le va a encontrar solución. Además que los empresarios en Punta Arenas empezaron a romper la unidad de la protesta ciudadana, dando una manito al gobierno desde dentro mismo del movimiento.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Horror de horrores

Hace pocos días murieron calcinados 81 presos en una cárcel de Santiago. Que mueran ochenta personas en un solo hecho ya es suficientemente dramático en cualquier circunstancia y condición, pero que mueran quemados y asfixiados, y pidiendo les abran las puertas del penal en el que están recluidos es algo doblemente terrible.

Y este horror ha permitido destapar un poco el grave problema carcelario que hay en Chile desde hace muchos años y que NADIE ha asumido con real compromiso, ningún gobierno ni autoridad.

Los gobiernos de la Concertación parchaban de a poco, solo para responder a los emplazamientos de la derecha y nunca planteando propuestas propias, excepto Lagos, que entregó en concesión doce penales licitados que servirán -como todo lo que hizo Lagos- para enriquecer más a los dueños de las empresas concesionarias.

Los políticos de derecha, por su parte, a través de feroces campañas en los medios de comunicación, nos querían hacer creer que la felicidad se consigue encarcelando a todo quien cometa un delito, por menor que sea. Y además enrostraban a la Concertación su incapacidad para poner fin a los asaltos. Ahora que son gobierno hay más asaltos que antes pero eso los medios no lo ven ni los políticos tampoco.

Como bien decía el director de un departamento de Derechos Humanos de una universidad privada, hay autoridades de derecha que durante años han pregonado como único castigo a los problemas de seguridad ciudadana el encarcelamiento, obligando a aumentar la represión: más cárceles, más funcionarios para Gendarmería, todo lo cual redunda en la actual crisis, que puede explotar por cualquier lado. Pueden haber huelgas de hambre u otros hechos que ponga aún más difícil esta situación.

La sobrepoblación penal es dramática. Los penales en el país están construidos para 35.000 internos y actualmente hay 55.000. En la Penitenciaría hay espacio para 2.200 y hay 4.500 y en la cárcel de San Miguel, donde se produjeron los trágicos hechos, el espacio es para 1.100 internos y habían más de 1.900. Y así en el resto del país.

Pero también hay errores en la administración de justicia. Uno de los muertos era un joven de 22 años condenado a 61 días de prisión por vender CDs piratas en la calle. ¿Debía estar ese joven recluido junto a delincuentes peligrosos y avezados, si solo es un transgresor de políticas comerciales? Otro de los muertos fue detenido por ebriedad y como no tenía dinero para pagar la multa lo llevaron a ese módulo, en esa cárcel. Son casos puntuales, pero que demuestran los errores que se cometen a diario.

Una de las pocas personas que ha tenido una preocupación constante y ha planteado públicamente el problema cada vez que ha podido es la fiscal de la Corte Suprema, Mónica Maldonado. Ella ha visitado las cárceles, ha entregado informes, ha puesto el tema, pero no le han prestado atención.

Ahora los políticos querrán proponer soluciones que lo más seguro es que no den solución, porque los Espina solo quieren llenar el país de cárceles.

Cuando a la población se le dé acceso a buena educación y a trabajo digno habrán menos que salgan a robar. Y cuando los que mucho tienen hagan menos ostentación de su riqueza y sus lujos seguramente serán menos los que se interesen en ir a robar a Lo Barnechea, La Dehesa, Vitacura y Las Condes.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Rehenes de la derecha, siempre

La compleja situación política generada en octubre a partir de la huelga de hambre de los presos mapuche en diversas cárceles del país, dejó una lección clara, según mi punto de vista, en torno al grado de control que ejerce la derecha sobre el sistema político chileno y muestra fácilmente cómo hace y deshace con criterios, instituciones y propuestas.

Durante años la derecha insistió en endurecer la Ley Antiterrorista (que finalmente solo se aplica contra los mapuche y los anarquistas), acusando falta de fuerza para "defender a la sociedad de los que quieren sembrar el terror en el país" y promoviendo feroces campañas mediáticas para presionar a los gobiernos de la Concertación a que caigan en su juego (como efectivamente lo hicieron). Pero ahora que están en el poder, negocian y reconocen los abusos de dicha ley, aceptan que los civiles no pueden ser juzgados por dos tribunales por un mismo delito (tribunal civil y militar) y ningún medio de comunicación acusa a Piñera, Hinzpeter, Larroulet ni a sus senadores o diputados de "ceder ante los terroristas". Por todo esto siento que somos rehenes de la derecha.

Lo mismo pasa con la campaña MARICON ES EL QUE MALTRATA A UNA MUJER, porque demuestra esa misma omnipotencia derechista. En un gobierno con un discurso exageradamente religioso, apoyado por partidos absolutamente conservadores, esta campaña es más que sorprendente. No basta decir que es populismo, que ciertamente lo es, sino que hay que tratar de entenderlo un poco más allá. No me imagino a esas señoras ABC1 que ahora ocupan altos cargos gubernamentales tratando de maricón a alguien y luego persignándose por la palabrota, jajaja. No sé si Canal 13 o el Mega pasen esta campaña o se hayan negado como lo hicieron invariablemente antes con campañas sobre el sida u otras, o ahora que es SU gobierno la pasen sin mayores objeciones.

Al final, llegamos irremediablemente a que la derecha hace lo que le da la gana. Ya sea hinchando e hinchando y presionando a través de los medios cuando es oposición, hasta imponer sus criterios, o pasando por encima de todos ahora que son gobierno. Sea como sea, estamos jodidos.

martes, 9 de noviembre de 2010

La vieja estrategia

Según Sebastián "Piraña", las acusaciones de que intervino en las elecciones de la ANFP para favorecer a Segovia son parte de esa vieja estrategia de "mentir, mentir y mentir, que algo queda".

Mentir, mentir y mentir, como lo ha hecho El Mercurio desde siempre; como lo hizo la dictadura durante 17 años para proteger a los responsables de asesinatos y desapariciones; como lo hizo la derecha incansablemente durante 20 años para echar por tierra cualquier iniciativa de los gobiernos de la Concertación; como lo hacen todos los días los diarios de las cadenas El Mercurio y La Tercera y los canales de televisión; como lo hace la UDI día a día a través de todos sus representantes.

Así, han mentido, mentido y mentido y algo han dejado en el inconciente colectivo, por eso la derecha ganó la elección.
No importa que la promesa de acabar con la delincuencia fuera una mentira más, total, tanto repetirla la gente se la creyó y votó por ellos. Y si hoy los asaltos son tantos o más que un año atrás ya no interesa, el objetivo está cumplido.
Tampoco importa que no se termine con la "puerta giratoria", solo que ahora los canales no hablan del tema y así esconden la verdad.

Mentir, mentir, mentir, como se hizo para acusar a la ministra Provoste y ahora dirán que interpelar a la ministra de Vivienda es una injusticia, pero ellos interpelaron a la ministra de Salud por "tonterías"...
Mentir, mentir, mentir, la derecha es la experta en eso y Segovia lo acaba de hacer, pero no tiene la experticia para hacerlo bien. Y se le nota que miente...

domingo, 7 de noviembre de 2010

Piñerato en el fútbol

Con gran repercusión mediática se realizó la elección de directorio de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) para el período 2011-2015. Es que el fútbol chileno ha gozado por primera vez "de buena salud" y de respeto del público, por lo que todos estaban preocupados por saber si se mantendría al directorio que en los últimos 4 años le dio un vuelco a la forma de manejar esta actividad que mueve tanta plata y tiene tanto impacto social.

Mientras Harold Mayne-Nicholls buscaba mantener la presidencia del fútbol, Jorge Segovia encabezada la lista de oposición. Pero las cosas no fueron como la mayoría esperaba (las encuestas previas indicaban que el 80% de la población deseaba la reelección de Mayne-Nicholls y solo el 8% apoyaba la opción de Segovia).

Los tres "grandes" del fútbol chileno (Colo Colo, U. Católica y la U. de Chile) han manifestado muchas veces su disconformidad con la conducción de Mayne-Nicholls, pues el presidente saliente -entre otras medidas- impuso una distribución igualitaria de los dineros que genera el fútbol y los "grandes" quieren para ellos la parte del león, lo que ha generado muchos roces al interior de la ANFP en los últimos años.

El reclamo de los "grandes" es respetable, están en su derecho de exponer sus expectativas, pero no es comprensible que clubes pequeños se hayan sumado a esa postura, sabiendo que al final ellos mismos serán los perjudicados. Si los grandes quieren más del 60% de los ingresos para ellos 3 y el 40% restante para los otros 29 clubes, ¿cómo pueden San Luis, Unión Calera, Copiapó o Rangers apoyar a ese grupo?, no lo entiendo... Me parece increible e insólito, por ejemplo, que Deportes Copiapó bote por Segovia, siendo que apenas ha salvado la categoría en todos los últimos torneos de Segunda División.

Pero ahí no termina todo: la elección de Segovia implicó la renuncia pública a su cargo del DT Marcelo Bielsa. Y Chile se había convertido en un país bielsista absoluto. Los hinchas han creido en el proyecto de Bielsa, se identifican y entusiasman con el juego de la Selección y con el orden y disciplina que el rosarino impuso dentro del grupo. Por ello el público está molesto, indignado.

Segovia es un empresario millonario que fue levantado como candidato por las sociedades anónimas que controlan a los tres clubes grandes. Ello demuestra una vez más que hoy en día los millones sirven para comprar cualquier cargo.

Así como Reinaldo Sánchez correspondió al gobierno de Lagos y Mayne-Nicholls al de la presidenta Bachelet, y mucho antes Molina y Ambrosio Rodríguez eran el pinochetismo en el fútbol, hoy Jorge Segovia representa claramente el espíritu piñerista: sin chispa, sin empatía, usando lugares comunes pero con una chequera con muchos ceros, Segovia significa volver a los "macucos" que han manejado esta actividad casi siempre.

A pesar de eso, me parecen ridículas las acusaciones de la oposición política sobre un supuesto intervencionismo de Piñera en esta elección, sobre todo cuando se sabe que él es el principal accionista de Colo Colo (aunque siempre fue hincha de la U Católica, el olor de los negocios puede más). La falta de ideas de la Concertación los hace caer en cosas tan tontas como ésta.

A fin de cuentas, el resultado de esta elección ha sido lamentable. Mayne-Nicholls no solo trajo a Bielsa. Trajo también torneos, llevó la Copa Chile a todos los rincones del país y contó con el apoyo decidido de la Presidenta para la construcción y remodelación de estadios, entre otros. Su gestión ha tenido más méritos que fallas y ha sido por lejos el "menos malo" de los presidentes del fútbol chileno desde 1962. Pero... ¡¡gran señor es don dinero!!

Me quedaré esperando la espectacular rechifla a los nuevos dirigentes en el último partido de la Selección de Bielsa, el 17 de noviembre próximo.

viernes, 4 de junio de 2010

Desprolijidad le dicen ahora

La prensa se encarga de dirigirnos a cada rato como debemos llamar a las cosas, aunque esas cosas tengan un nombre o denominación y la hayan tenido siempre.

Ahora les ha dado con llamar "desprolijidad" al montón de errores, leseras, tonteras y brutalidades que hace casi a diario el gobierno de Piñera.

Encontramos "desprolijidades" en el nombramiento de gobernadores, tanto que rápidamente tuvo que volver a su casa el del Bío-Bío, porque había sido alto dirigente de Colonia Dignidad. Luego se tuvo que ir el de Los Andes, porque tenía páginas y páginas de protestos y, a pesar que le dieron varios días para cancelar las deudas impagas, que sumaban muchos millones de pesos, nunca lo hizo.

También hubo "desprolijidades" en el nombramiento del director del SERNAC, en el de Gendarmería y en el del diario La Nación.

Y ahora Piñera se mandó la más reciente "desprolijidad" al ir a despedir a la Selección que viaja a Sudáfrica: nombró a los jugadores por los seudónimos asignados por la prensa y terminó hablando del liderazgo del "loco". Al parecer a ese señor nadie ha podido explicarle que el Presidente debe darle dignidad a su cargo, a su rol. Como hinchas todos podemos hablar del Chupete o del Matigol, pero hay momentos en que el Presidente debe hablar como tal y no como hincha. Y menos llamando loco al entrenador, por más que todos los hinchas chilenos y argentinos le llamen cotidianamente así.

Una brutalidad más, pero ahora le dicen "desprolijidad" para que parezca menos grave. Pobre país...